La Hipnosis Funciona Así


La hipnosis es un conjunto de técnicas científicas basadas en el funcionamiento de nuestra mente, que lamentablemente se han visto contaminadas por mitos y misterio infundado.

Y como existen muchas ideas erróneas sobre lo que es y para qué sirve esta técnica científica, creo que es conveniente aclarar algunos conceptos, ya que tal vez una de las preguntas que más frecuentemente se escuchan es:

¿Si se puede hacer toda clase de cosas mediante la hipnosis, por qué no se la usa màs a menudo?

¿Qué es en realidad la hipnosis?

La mayoría de las personas creen que la persona hipnotizada se sume en una especie de estupor o estado de inconsciencia o coma, pero eso no tiene nada que ver con la realidad.

Existen muchas definiciones diferentes de la hipnosis, Jeff Toussaint dice que “La hipnosis es un estado ampliado de comunicación” mientras que quien posiblemente ha sido el mejor hipno terapeuta del siglo pasado, el Dr. Milton Erickson, dice que

La hipnosis es un estado de atención concentrada que permite entrar en contacto con la mente subconsciente

Y durante dicho estado la persona no está inconsciente, puesto que si lo estuviera no podría conversar con el terapeuta.

Cuando uno está sumido en un estado de trance hipnótico, se puede enterar de todo lo que sucede alrededor, pero suele concentrarse en la voz del terapeuta hipnotizador

Antes se creía que quien era hipnotizado entraba en un estado de consciencia alterado, mediante el cual se volvía más susceptible a las sugerencias del hipnotizador, pero de acuerdo con el doctor Juan Dharma (doctor en filosofía y master multidisciplinar en Psicología), esa idea está siendo desplazada al haber superado multitud de prejuicios acerca de cómo funciona nuestro cerebro, y las pruebas neurológicas NO confirman la existencia de tal estado de consciencia alterado.

La hipnosis se parece a un juego de roles

Cada uno de nosotros, cada día asume roles diferentes como por ejemplo el rol de ser un padre de familia, o un trabajador de oficina, o un obrero, o un policía, y esto es algo que nos resulta muy útil para vivir como vivimos. Y durante una sesión de hipnoterapia, podemos afirmar que juegan dos o más personas, donde uno asume el rol de hipnotizador, y el otro asume el rol de hipnotizado (o hipnotizados cuando se practica una hipnosis grupal).

Y quisiera que quede bien en claro que no estoy diciendo que cada uno esté fingiendo, pues en la vida real cuando nos desempeñamos como empleados o como bomberos, no estamos fingiendo, sino que estamos cumpliendo con lo que nuestro rol supone.

Y esta facilidad que tenemos para asumir roles en forma natural, es precisamente lo que nos permite participar de una experiencia, en la cual quien asume el rol de hipnotizado, se predispone a seguir las instrucciones de quien asume el rol de hipnotizador, y esto es lo que hace que el fenómeno hipnótico del trance pueda ocurrir

¿Y qué es el trance?

Nada muy misterioso, sino que sencillamente se trata de un estado donde nos concentramos profundamente en lo que pensamos y sentimos, y seguimos las instrucciones que le permiten a nuestro terapeuta ayudarnos.

Si el paciente ( que es quien debe aceptar ser llevado al estado de trance) no coopera, esto hace que el trabajo del hipnotizador se vuelva más dificultoso. Yo no diría que lo imposibilita, sino que lo complica, y dilata en el tiempo la obtención de mejores resultados.

Y tal vez te preguntes…

¿Si se trata de un juego de roles, por qué se viven experiencias tan vívidas?

Eso no tiene nada de extraño, y para comprenderlo fácilmente bastaría con pensar en las vivencias de trance provocados en congregaciones religiosas, en las cuales grandes grupos de personas, llegan a sentir lo que el predicador les dice que van a sentir.

Y esto puede suceder sencillamente porque esa capacidad de imaginar cosas y luego sentir los efectos sobre nuestro cuerpo, es una facultad con la cual contamos todos. Esto es algo así como imaginarse vívidamente que comemos un limón, y luego sentir en nuestra boca el gusto del limón, o imaginarnos un perfume y luego sentir la fragancia en nuestra nariz, como si verdaderamente estuviéramos frente a la flor que la debería producir.

¿El hipnotizado queda a merced del hipnotizador?

No son pocas las personas que creen que el hipnotizador puede controlar al hipnotizado como si fuera un robot, y hacerle hacer o sentir cosas que no desea hacer ni sentir.

Pero eso es absolutamente falso, es una idea que ha sido creada por medio de los shows de teatro, donde vemos a ciertas personas cacarear como una gallina, o arrastrarse por el suelo por “el poder del hipnotizador”, cuando lo que en general sucede es que son personas que han cobrado para colaborar con el show, o público en general que para divertirse se prestan a realizar cosas ridículas, como si estuvieran sometidos y obligados a hacerlo.

Un hipnotizado en ningún momento pierde el contacto con la realidad, ni hace lo que no desea hacer,  y si le pidiéramos que se tire por una ventana, inmediatamente saldría de su estado de trance, o no obedecería semejante orden.

Si le pides a una persona que se desnude, inmediatamente se va a despertar y, se negará a hacerlo (salvo que estuviera esperando la excusa de la hipnosis para provocar al hipnotizador)

Y la verdad es que nunca se han escuchado noticias de un hipnotizador que pasara un mal momento durante un show, porque una de las personas hipnotizadas decidió desnudarse en público. Nuestra inhibición natural es suficiente freno como para que esa clase de cosas no sucedan.

Si se presenta una situación en la cual la integridad física o ética del hipnotizado se ve comprometida, esa persona deja de responder a las sugestiones del hipnotizador

Ni siquiera saben lo que sucede…

Hay quienes dicen que el estado de trance profundo es tan especial que puede convertir al hipnotizado en un autómata, que no recuerde lo que ha sucedido. Pero la verdad es que la mayoría suele recordar perfectamente todo lo que ha sucedido, salvo que en algunos momentos se haya quedado dormido.

Y esto es precisamente lo que les asegura a los pacientes, que los hipnotizadores no pueden aprovecharse de ellos durante el período de trance

¿Se puede usar la hipnosis como terapia?

Lo primero que es necesario aclarar, es que el hecho de que una persona sea hipnotizada, no significa que se eso la va a curar de algo, sino que lo que el hipnotizador o terapeuta le dice antes y durante la hipnosis, es lo que le puede ayudar a curarse

Y entonces se puede utilizar la hipnosis para superar el dolor físico y emocional, para resolver traumas del pasado, para ayudarle a conseguir la voluntad que necesita para bajar de peso o dejar de fumar, para sentirse mejor, etc.

Uno de los motivos por el cual la hipnosis se ha demostrado como una gran ayuda para superar los dolores físicos, es que suele existir un gran componente de estrés en el dolor, y la hipnosis es excelente para eliminar la ansiedad y el estrés.

Claro está que mediante las terapias de control del dolor, no se curan las lesiones sino solo las sensaciones que las lesiones producen, y las lesiones las debe curar un médico.

¿Se puede bloquear a alguien con hipnosis?

Ya que la hipnosis es tan poderosa, ¿Acaso es posible inducir en un hipnotizado un trance profundo, y dejarlo allí estupidizado?

Por supuesto que no, eso es imposible, nadie puede quedar bloqueado en un estado hipnótico

No todo el mundo es hipnotizable

Ya he dicho previamente que el trance es el resultado de un trabajo colaborativo entre el hipnotizador que no puede obligar a nada, y el hipnotizado que no puede ser obligado a nada. Por lo tanto, cuando el hipnotizado no está dispuesto a colaborar, no se lo puede hipnotizar

Pero si el paciente solo es un individuo receloso que tiene miedo, o no confía en el terapeuta, es tarea del hipnotizador el hacerle ver que si colabora, pueden trabajar juntos en la búsqueda de estados mentales especiales, durante los cuales se sentirá muy bien, y eventualmente podrá resolver el problema que le aqueja.

Aunque es importante destacar que la gente que padece de esquizofrenia o problemas neurológicos, no pueden ser hipnotizados normalmente. Yo en mi caso personal me niego a atender a aquellos que tienen problemas para ponerse en contacto con la realidad, o sufren de enfermedades mentales o de índole neurológica.

Entonces prácticamente todo el mundo puede experimentar la hipnosis si quiere, al mismo tiempo que no se puede forzar u obligar a alguien a experimentar la hipnosis, como intentan hacernos creer algunos hipnotizadores de espectáculo, que siguen el esquema autoritario clásico, dando directivas como “duérmete, estas bajo mi poder”

¿Cómo se hipnotiza a una persona?

Existen una cantidad de técnicas diversas que sirven para hipnotizar a una persona, que básicamente consisten en el uso de una serie de gestos, palabras especiales, y tonos de voz especiales.

Pero el elemento fundamental que permite que la hipnosis suceda, es la autoridad que puede demostrar el hipnotizador. Si el paciente confía que esa persona lo puede hipnotizar, existen muchas más posibilidades de que suceda, que si piensa que no lo va a poder lograr.

Yo puedo ayudarte y me gustaría poder hacerlo. Si a ti también te gustaría que te ayude, entonces simplemente escríbeme contándome tu problema a doctorbonomi@gmail.com

Con mis mejores deseos
Dr. Roberto A. Bonomi